EVOLUCIÓN DE LA ENTIDAD PROFESIONAL EN LAS AULAS MULTIGRADOS
En el estudio que se presenta se exploran los procedimientos que el docente utiliza para compensar las carencias formativas que posee a su llegada a los centros rurales, la construcción de su identidad profesional en base a las condiciones que vive en este tipo de escuelas y la organización de la enseñanza que lleva a cabo. El trabajo sintetiza los aspectos más relevantes obtenidos de un estudio en el que se ha utilizado metodología etnográfica y está extraído de una investigación más amplia desarrollada en Andalucía durante el período 2003-2006 en colegios rurales de Educación Infantil y Primaria. Las circunstancias del medio en el que se encuentran insertados estos centros y el dominio de la profesión a través de la experiencia constituyen elementos que hacen mejorar la eficacia educativa que el colectivo de maestros y maestras ofrece como respuesta a las dificultades formativas que ha sufrido. Además, se comprueba que la puesta en práctica de modelos didácticos contextualizados y de flexibilizaciones del nivel de instrucción responden a las exigencias que sugieren las diferencias de edad del alumnado de aulas rurales. Los resultados también ponen de relieve que en el escenario de la enseñanza y el aprendizaje de la escuela rural el docente cuenta con condicionantes que facilitan la interacción social y la convivencia de los miembros que integran la Comunidad Educativa.
Conclusión
La metodología de investigación utilizada en el estudio de caso permite comprender el cambio de actitudes experimentado por el profesorado. Gran parte de las dificultades que se originan en el comienzo de la actividad docente en estos grupos están justificadas por un inadecuado modelo de formación inicial y por la no realización en estos centros de prácticas de enseñanza. Se fomenta que el profesorado llegue a los escenarios de la multigraduación sin la dotación didáctica necesaria. De este modo se genera un alto nivel de insatisfacción. Con el tiempo, el docente va descubriendo elementos positivos como: el creciente dominio de las estrategias para impartir en condiciones de multigraduación, el conocimiento de un alumnado generador de relaciones positivas, la fluida y beneficiada relación con las familias y, cuando también se dan, las buenas relaciones interpersonales entre compañeros y compañeras de profesión.
Los patrones de actuación docente aplicables a contextos graduados no lo son al de la multigraduación. La meditada y planificada actuación docente ayuda a que disminuya o no aparezca la ansiedad a la que se hacía referencia anteriormente. Para ello, la no improvisación en el transcurso de las actividades lectivas por parte del docente de estos grupos se convierte en referente quizás más influyente que en el resto de grupos de alumnado presentes en otras escuelas. El volumen de trabajo y su peculiaridad son elevados y también los esfuerzos por realizar una labor coherente cuando no se realiza una programación de modo sistemático.
En los grupos observados, la flexibilización del nivel de instrucción, abordada generalmente por el profesorado de mayor experiencia en grupos de alumnado rural, se convierte en una estrategia motivadora del alumnado y favorecedora de la disminución de la ansiedad docente. Así no se tiene que atender simultáneamente a libros de texto graduados, medios audiovisuales graduados, materiales escolares graduados... Los libros de texto encasillan al profesorado y también al alumnado en los grados de los grupos por atender precisamente al desarrollo del alumnado sólo en el grado. Por lo tanto, sobre todo en grupos en los que existe un elevado número de grados, ajustarse a modelos de atención exclusivamente graduados aumenta el desconcierto del profesorado. Además, supone el desaprovechamiento de la colectividad a través de dinámicas de interacción social.
Los posibles estatus que pudiesen generar las diferentes edades en forma de jerarquías de poder en el seno de los grupos se ven atenuados por varios factores: la convivencia cercana desde temprana edad entre el alumnado de diferentes edades, el reducido número de alumnos, las tutorizaciones del alumnado de más edad al de menor (en los grupos en los que se producen) y el estilo de vida rural. Se acaba forjando un tipo de relación donde el alumnado de más edad no se condiciona para imponerse al de menor. Una positiva convivencia en estos grupos se ve favorecida por los agrupamientos colectivos. Por contra, ubicaciones graduadas en espacios separados favorecen el aislamiento en la actividad escolar y el contacto con alumnado de otras edades. En los grupos multigrado en los que se reproduce el modelo graduado se corre el riesgo de hacer manifestar los estatus a los que hacemos referencia. Sin embargo, la convivencia mantenida en grupo favorece el establecimiento de un adecuado clima de aula.
El adecuado dominio de la utilización del tiempo es fundamental en la gestión de las diferencias de edad por parte del docente de grupos multigrado. Alumnado de menor edad y de Necesidades Educativas Especiales abarcan mayor tiempo de actuación de los maestros y las maestras en estos grupos. Este alumnado dispone de menor autonomía de trabajo y se hace entonces más necesaria la tutela del maestro. La metodología utilizada en el estudio de caso nos ayuda a conocer cómo se gestiona ese tiempo de una manera directa. Observamos que gran parte de la atención y, por tanto, del tiempo, lo monopolizan los dos grupos de alumnado a los que hacemos referencia. La correcta distribución temporal de las tareas ayuda a que no se produzcan tiempos muertos en el devenir escolar, evitando desconcentrar al alumnado e intranquilizar al profesorado.
Ante la posibilidad de compensar ciertas carencias existentes en los centros rurales o su entorno, no se ha contemplado hasta ahora la dotación de los recursos necesarios por parte de la administración educativa y por parte de las empresas de telecomunicaciones para desplegar las infraestructuras que se requieren en la utilización de la banda ancha. En el centro donde se ha realizado el estudio de caso no se pueden llevar a cabo medidas erradicadoras de las carencias en la esfera escolar y extraescolar por no tener los apoyos necesarios. La falta de dotaciones informáticas adecuadas y la inexistencia del tendido de líneas y de comunicaciones de alta velocidad, coartan las posibilidades de un desarrollo semejante al que puede darse en núcleos rurales grandes o ciudades. En este caso, incluso el presupuesto insuficiente condiciona la existencia o no de teléfonos fijos en algunas de las secciones escolares.
El tipo de vida rural, así como las características específicas de las escuelas que existen en los pequeños núcleos rurales, proporcionan una influencia que es considerada por el profesorado como positiva para los niños y las niñas. El alumnado es considerado por el profesorado que imparte en el centro escolar como bueno, cariñoso, auténtico. La dinámica que posibilita el reducido número de alumnos y la elevada atención que el docente dispensa originan un mayor conocimiento del alumnado y un clima de convivencia facilitado. La mayor libertad de movimiento en el medio rural, el contacto con el medio natural y la interacción social que se produce condicionan el perfil de alumno al que se hace mención.
Las fotografías y las observaciones realizadas permiten comprender la coexistencia de los elementos caracterizadores de la tradicional ruralidad con los modernos y nuevos, pese a las carencias tecnológicas presentadas y que pueden facilitar la extensión de la Nueva Ruralidad. Respecto a la población inmigrante en los centros rurales, las causas que llevan a las familias de otras nacionalidades a tomar la decisión de venir a los enclaves geográficos sobre los que se asienta la escuela del medio rural son distintas en función de los países de procedencia. En el caso del alumnado británico, los motivos para la incorporación a los núcleos rurales responden a criterios casi exclusivos de calidad de vida. Esta razón no está vinculada al encuentro de mejor empleo y poder adquisitivo, como es el caso de las familias procedentes de Ecuador y Marruecos. Por otro lado, la inmigración en población escolar está permitiendo el mantenimiento de unidades en centros educativos que podrían tener riesgo de desaparición o supresión. El aumento de la matriculación de este alumnado está contribuyendo a compensar la baja natalidad y/o despoblación del medio rural, además de que en muchos casos se utiliza el discurrir escolar para fomentar la interculturalidad, el respeto a las diferencias y la tolerancia. Las lenguas diferentes al castellano representan una de las mayores dificultades para atender educativa y asistencialmente a este alumnado mientras dura su etapa de inserción. Supone uno de los aspectos que más preocupa e inquieta al profesorado que atiende a alumnado de otras nacionalidades. Se hace necesaria una mayor presencia de personal especializado en inmersión lingüística. Además, se hace necesaria una adecuada formación del profesorado en interculturalidad para poder abordar con garantía de calidad la diversidad que promueve la inmigración en el contexto rural.
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